jueves, 28 de junio de 2012

Marino en tierra, sueño de mar




ayúdanos, océano,
padre verde y profundo,
a terminar un día
la pobreza terrestre
  
Pablo Neruda
i

Bufa el viento
noctámbulo, errático
agita el mar interminable
el verde mar del sur
donde vibra esta pluma
donde este verso
canta en soledad
                       náufrago
inerme velamen frente al sol
armadura desecha
           roído pan
agua dulce para tanta sal
                       
escucha guerrero nativo
                                   invasor del siglo XX
                                               hombre migrado
                                               con la mujer de sus entrañas 
                                   sortija puesta en el futuro

rebelde con causa                  
                        causa en rebelión

marinero en tierra
           soñador en la mar

ii

La mar vestida de verde
            verde el marino son
                         combada la tierra nuestra
la tierra verde de armónica sal

El sur  nuestro destino
     late
como un caracol:
sonido íntimo que abraza
forma y color del aire
anochecer de ritmo y canción

movimiento suave de estrella
ola tras ola
deambulante signo
corola infinita
danza cálida    
estirpe raíz       manglar

somos hojas al viento

            verde la mar                la tierra azul
azul el agua                  verde la tierra
arena que boga ante la aciaga inmensidad

¿dónde atraca mi nave y en qué mapa?
mis coordenadas son un trazo de luz
                        una lágrima de atardecer
                        la palabra esquiva latitud

Giro de nuevo al sur
a ese lamento antiguo
de interminable sal

Inabordable o eterno
             vira el verde luz a la distancia
         
Dolorosa amante de un tono grave
esta nave boga al origen
al país, mi siemprepatria o el desangre
La palmerita que ausculta el sol

Voy al sur con mi canto
y mi soledad se asombra
Voy al verde sur y al mar verde
a la orilla del color esperanza

¡Vamos marineros!
            Leven la palabra
zarpen, boguen, suelten las voces y las velas

    canten marinos canten
siembren el viento en las tenues ondas

rompan las rocas del puerto silencio
   labren            escriban           tallen
amen la vida
amén la muerte

iii

Perdido el hombre
perdido el mundo

¿qué más queda?

Queda el signo recóndito
la tarde esbelta
una selva concéntrica
el cedro que ensaya un rito
y la calle triste de nuestra urbe en celo

Manglar que vierte y trenza su maraña
rompe la ola
y estrella el canto
           Perdura en tu vivencia de costa y baile
          
Es una queja su herido aliento
sus alas verdes
                  sus cortados hilos de incendio
o huracán perdido

La vida es un río que ve la mar

      versa el poeta
lumbre extasiada
sin ser caribe
aire del aire
sal de la mar y el son

¡Oh la bravura de sotavento!

Palmar que sueña
            entre verde y arena:
                        dibuja tu rostro en el agua
toma el pincel de hojas

Oye al río que va en vaivén
         a la mar a besar la sal

Madre agua
madre seminal
             marcha lejana
palabra que horada la faz del sol
curva tus alas al tiempo

iv

Nace la cintura continental
     la esbelta niña de mil rostros
           El hilo de tierra que une dos sexos:
                                            el norte y el sur escuetos
sencillos como la noche vestida de estrellas

Las perlas que son alas de islas
       palmeritas con tierra propia
          arena blanca para danzar
            archipiélago de voces

La orilla del mar se cuelga
a la danza de un terco caimán

Somos marinos del orbe
un mestizo acontecer
cabalgamos en la mar
            en las olas del porvenir

Mira mi piel mulata
mi luz que refracta espigas
y los sueños del alba en fiesta

Dice que canta una sirena
que el palodemayo florece en las tardes
en las faldas de las muchachas

La rumba arrebata al anochecer
mi negra danza amorosa
encamina el fruto africano al mar

Escucha el anochecer
        La dulce cadencia de aliento sensual
            este es mi son             
el sol de mi alegre danzar
v

A orillas del Caribe
como quien dice puerto
isla       vientre o paraíso
            el marinero viento zarpa
       lleva verdeazul de turquesa en sus manos:
                                   coronas de palmera y luz

Zarpar
zarpar al sur
con una nube asida al timón
y un sueño por ancla firme:
intenso acontecer de banderas rojas
solares           o azules y verdes

Zarpar a la bondad del tiempo
sin bitácora
           sin brújula
Sólo azúcar de caña
                    entre mi corazón y el mar

La vida boga sin rumbo:
anclado a la poesía
baja verso tras verso
el amanecer
cuando las olas enardecen de luz
y mi savia se vierte en cópulas de pleamar

vi

Al final está el arduo camino
un florecer de palabras

El agua y la sal
un amplio ritmo
               el aliento puro
de la verde ola al verde terrenal

Es la mar          la sal                el viento

Verde el mar     verde la tierra
azul la tierra                  la mar azul
Verde el sediento corazón de historia
    sedienta humanidad
ancestral palabra

el tiempo horada mis vértebras de tarde
deshoja los libros del poema
prende la lumbre de la noche
para que vean
                       desde todas las orillas
y todas las palmeras canten
                                                  a lo lejos

Antiguo el hombre
antigua la mujer
su espera
morena sed que calma el corcel del alba

La palabra hila los nombres
hilvana el día a la noche y el mar

Enhorabuena prepara la marcha
rumbo al sur                              marinera
prepara mi alforja de verbos
mis libros
afina estas palabras
el discurso secular
vamos a la diana del siglo XXI

Embriago mis ideas y las dejo a punto
cantemos

Pon la mira en la Historia
Zarpemos rumbo al sur
zarpemos a una gran marcha
la noche no es el fin:
nos quedan las estrellas
el tajo limpio de las ideas
la tenaz bandera de la esperanza

vii

De la tierra verde
al verde del mar
del azul y verde marino a tierra

Al Caribe que besa mi cielo
tanta isla y tanto continente
     tanto sol                 tanta dulzura
tanto verde y    tanto azul

tinta del mundo en gama de aguamar

Es mi marino el negro
el blanco el juglar y el forastero
es marinera mi hembra
la mujer que asume la danza
la palabra de mis palabras

¡Vamos marinos del orbe!

¡Vamos hijos de nuestra estirpe!

que no calle el futuro
           
danza y trisca la noche
rompe el día en girones
vamos
 vamos a saltar al cielo
             asaltemos una vez más el futuro

viii

Mis tierras
                 mis continentes

De la negra África al múltiple mundonuevo
de la raíz profunda a la exactitud del indio
     de la cueva de Altamira a la gruta del tiempo nuestro
          de la mar salada al dulce verde amazónico
                                  a la palabra antigua y andina como las piedras
del futuro al futuro

Vamos al vocablo hilado en árabe
mente castiza vamos
llano recipiente:
   idioma de mi piel
vamos marinos vamos
zarpemos a leer las aguas

¿Dónde  aparece el meridiano?
¿Dónde el mar mío y ajeno?
¿Dónde la parcela de mi patria y las regiones de mis patrias?
¿Dónde el mar profundo y el tierno acontecer de la bahía?
¿Dónde las alas rotas del arrecife
 y la playa golosa verbal
i n t e r m i n a b l e?

¿Abarca el aire y el sol y la arena este mar inquieto?

Vamos, hombres, mujeres
            náufragos desbocados
     vamos al canto
al ríomar amazonas
a la noche de estrellas              al sol de todos los días

Una y otra bandera ondean
Juegan con el viento
y el mar juega en la tarde

El mismo aire juega a ser sol
de litoral a litoral se vierte
costa a costa se funde el verbo
                     el timbre seminal

La historia deshilada
La no historia nos llama a rebelión
a incendiar el cielo

asaltemos las auroras

Escucha la estrella y las dos alas
las Antillas de aquí y de allá
el rojo espléndido,
la voz rebelde

El verso libre
el verso sencillo
el songorocosongo
la voz maya selvática profunda
La arenisca y la espuma
el árbol de tinta

La pirámide enselvada
la rueda impertinente

       La máquina incesante nos llama:
basta de silencios
de onerosos días

que despierte el leñador

Que canten con nosotros
todos los poetas
       todos
      
Neruda y Martí
            Juan con su llano en llamas
y Gabriel de Macondo
    y Julio con su Rayuela
Miguel Angel y sus hombres de maíz
Nicolás con su son de Cuba
y Cardenal el nicarauac
Jorge carioca en su Bahía natal
y la trova de mil cantos juglares
y la voz de los ausentes

Que canten todas las voces

   Que vuelvan las voces de nuestra voz


Todos cantemos:
los blancos y las negras
los mulatos y mulatas
las blancas y los negros
los marinos de esta tierra cantamos

que suban a cantar los de abajo
que hable el bongó de las noches abiertas
y alumbre la rumba que viene del mar

No bastan
los columpios de agua
la soledad es melodía
la ola es revuelta en pasión
escucha el son que canta a lo lejos
oye un calipso pleno de ron
mira:    la cumbia canta como es la vida
                    la salsa destila el aliento caribeño

Que canten todas las voces

Que vuelvan las voces de nuestra voz


ix

Bufa el viento interminable
ríe entre las amantes hojas
Las olas deshojan el aire
y cantan
Navegan eternas
cantan
a su amoroso verde que las espera en tierra

¿Llora la noche?

Canta en lágrimas
incontenible baile
danza con piernas de alegría
en la cresta blanca y el canto azul
el verde canto que se desborda

El agua  bufa incontrolada
asombrada y libre y cautelosa
furia de versos y tormentas
y huracanes desbocados

Padre océano:
Espero su palabra
sé de tu vientre la sed
cada hilo de agua me fisura

Marino aliento
desolado mar
mar inquieto
mar sin olas
Canta y bufa
añora

Llora caracol
  Llora arcilla y cerámica
      Llora piel de mi piel

Tu voz es el viento y tu sal esculpe palabras

Verde noche la de esta noche
como para morirse

Y una madrugada para seguir el llanto
después del canto
lloverse uno
de tristeza al verdeazul del mar
 mira el esplendor del agua atónita ante el sol
bebe la luna en una punta
veré el sol calcinante al mediodía
verde la muy verde mar
verde y azul
color que gira de cara al sol

La bahía combada
amorosamente curva
caribeña hermosa
es la lumbre de los desvelos

Entrada de agua
   llanura ensimismada
aire límpido
verde estupefacto
madera eterna tallada en el litoral
llueve               lluévete agua
elemento de cántaro y ancestro
    viértete

Son los tiempos
nuestros tiempos de sur
los vientos de las cuatro esquinas
 los azarosos días de guerra
el estallido de incendios y huracanes

dolorosamente dialécticos
allende el verde mar
los estertores del otro siglo
del viejo siglo
que cumplió 99 años sin morirse

que se alumbró veintiuno
y murió por decreto imperial
antes de tiempo
como el niño pobre en la patria pobre
frente a la verde mar
pobre de soledad

¿Servirá esta palabra perdida?

En estos tiempos con sabor acre de años oscuros
Sólo sirve la esperanza

x

Un signo es un ave o astro
una calle
      un estruendo de pueblo

Un canto solitario
una ínsula en la verde tierra

este canto desolado
este cerco y emboscada de palabras
este aliento triste
este mar tan verde tan azul
y yo sediento

¿Me oirán los niños palestinos?
¿Llegará una botella verde entre las aguas verdes?
¿Y cerrará sus puertas Bagdad?

Es el nuevo siglo
dicen que el fin del final

Pero los ríos lejanos
otros mares y otros verdes tienen su propio esplendor

Agua pluvial que de azul se ciñe
Los ríos de colores imaginarios
Las tierras lejanas igualmente verdes
O yermas
     pero al fin nuestras tierras

¿Oirán mi canto los balcánicos tiempos?
¿Me oirán los indonesios y los timorenses y los filipinos?
¿Los judíos condolientes me oirán detrás del muro?
¿Me oirán los negros de Mozambique y Ruanda desoladas?
¿Me oirán los pobres de allende el mar?
¿Los italianos rebeldes, los franceses en la oscura Ciudad Luz?
¿Me oirán los bagdaditas insurgentes?
¿Los iraquíes dignos me oirán, pese a sus hambres y su asedio?
¿Me oyen las patrias sin sus niños?
¿Me oyen los niños sin su patria?

¿Me oyen los aviones invisibles, bombarderos a mansalva?
¿Me escuchan en mi tierra seminal?
¿En la Colombia herida los guerreros me oirán?
¿Me oyen los hombres tristes del vasto paisaje andino?
¿Me oyen los mayas ancestrales en sus urbes perdidas?
¿Me escuchan los humildes de Nueva York,
los negros y latinos
los blancos, los amarillos?

¿Siquiera me oye la mar?
¿Me oyen nuestros muertos en su soledad?

xi

Solitario canto en verde tierra
desde esta orilla de la mar
tomo la palabra
la amotino
retomo la palabra
la enarbolo
la imploro en rebeldía

Y la palabra vuelve sedienta a besar el mar
salta la luna
que duerma en la arena
qué importa
regresa firme al viento
la espiga amotinada

      Tomo la palabra

Toma mi palabra nuestra
en las tardes de sol y lluvia
       danza la ola
la sal  
la piel

la vida son las voces
                                        las letras que son del mar


 Diciembre 9 2004-oct 2012

miércoles, 27 de junio de 2012

Adenda para Ars verba XXI


CXIV
En Colombia los estudiantes desafían la democracia de caricatura. Estudiar es un derecho.
CXV
Los jóvenes mexicanos vuelven a soñar en las calles, fuerza en movimiento que grita: nunca más el silencio y la mentira.
CXVI
La sombra del dictador persiste. Los jóvenes entendieron con Neruda que estudiar es un acto de vida.

lunes, 11 de junio de 2012



 Ahora sí la lejanía es irremediable.
    Tu voz no será nunca más la dulzura.
    Ni el consejo sabio.
    Ni el ejemplo.

Ahora es tu recuerdo,
la angustia de no poder abrazarte.

Este exilio nos mata de a pocos, Madre.

Ahora eres más ausencia: tú, mi ser más querido.

La orfandad del exilio asalta:
es inútil decir que el retorno es inútil.
El tiempo cobró su cuota:
su lanza nos laceró sin remedio.

Madre
Sabes que nunca estuve lejos,
tan sólo era la maldita geografía,
la distancia,
la soledad de tus palabras.

El sentimiento no es asunto de lágrimas:
traza rayos de doliente duelo,
es zarpa feroz que no mella tu alegría.

Evoco palabras que leí en tus ojos
frente al mar Caribe.

Madre
la vida se nos va contigo
y ahora debemos vivir también.
Vivir para que vivas.
Vivir para que nunca estés ausente.
Vivir con el dolor de tu partida.

Y esperar nuestro fatal silencio.

Madre
la vida se nos fue contigo,
ningún sueño borra lo esencial,
tu ausencia es un ciclo
que jamás pensamos detener.

Ay Madre,
¿Cómo ser amigo de festejos,
si desde la lejanía te añoro?
Peor que este exilio es tu irrevocable,
infinita ausencia que duele infinita.

                                                 Sábado 27 de junio de 2009

martes, 16 de noviembre de 2010

"Expulsan" del alfabeto a la ch y la ll

Una noticia alarma a los hablantes del español: la Real Academia Española (RAE) anunció que la nueva ortografía eliminará las letras ch y elle del alfabeto, suprimió acentos de ciertas palabras y renombró las letras y,b,v y z, entre otros cambios.
La información cundió en los medios, generó especulaciones, polémica y sensacionalismo en los titulares,  de cara a la nueva edición de la Ortografía del español, que aprobó la RAE (integrada por 22 academias nacionales de países de habla hispana), en su reunión de Guadalajara a fines de noviembre de 2010, en el marco de la Feria Internacional del Libro.
Motivados por la renovación de la lengua, a veces en sintonía con el uso de los hablantes y en el caso de los dos fonemas por razones lingüísticas poco claras, la RAE simplifica a 27 las letras del alfabeto, ubicando los dígrafos ch y ll en sus lugares dentro de las letras c y l.

Normas nada nuevas ni atinadas
Los cambios anunciados no son tan nuevos ni fatales para dos letras: son modificaciones que vienen desde 1999, año de edición de la anterior ortografía. Los usuarios del idioma se asombran con “la desaparición” de dos letras, lo cual motivó que el presidente venezolano Hugo Chavez ironizara que para seguir la norma de la academia de la lengua se llamaría Ávez. En México se comenta con sorna que ahora hay que irse a la “ingada” para que no “inguen” con ese verbo muy mexicano; que el estado de Chihuahua se llamará “Ihuahua”; se comerá “ile” en lugar de chile; “eniladas” en vez de enchiladas, y Xochimilco (shochimilco) se leería Xoimilco, Etumal será el nombre de la capital de Quintana Roo. Colombia no se queda atrás en lo sardónico: chulo se escribirá "ulo", chocha sería "oa", chévere va a ser "évere", chibcha se quedaría en "ib´a", la bebida fermentada de maíz chicha queda en "i´a", choque en "oque", chatarra en "atarra", Shakira en "Akira". Los argentinos ahora comerán urrasco en lugar de churrasco, y ya no se chantará sino que se antará, para referirse a golpear. El volcán Chimborazo será "Imborazo" para los ecuatorianos, el choclo (maiz) será "oclo" para los bolivianos y ya no habrán más choros (ladrones) sino oros. en Perú habrá "amas" en lugar de llamas y "olos" en lugar de cholos. En Cuba no habrá llevaitrae (chismoso) sino "evaitrae". Una lista inteminable de vocablos que se escriben con ch o elle, que en el ejemplo extremo nos lleva a pensar que la RAE erró, deslustró y opacó el idioma con algunas iniciativas escandalosas que normarán la ortografía de la lengua de Cervantes.
La unión del prefijo ex con la palabra que se use parece lógica, al igual que denominar ye a la y, e i a secas a la vocal, para desterrar por obra y gracia académica la denominación “y griega” e “i latina”, decisiones  que arrancan resistencia práctica a millones de hablantes que las conocieron con esas denominaciones.


Bautizos ilógicos de letras
Otra norma propuesta por los académicos es el nombre de las letras b,v y z, rebautizadas be, uve y ceta; sí, con c y no con la letra del mismo nombre como marca un sentido de lógica elemental. Y declararán ilegales los pedagógicos “motes” hispanoamericanos b grande y v chica, o b larga y v corta, denominaciones comunes en países latinoamericanos. En Argentina rechazaron la propuesta porque es una decisión verticalista y sin sentido común. Suena a esas antiguas prácticas prescriptivas y euro-centristas con respecto a las normas del idioma español. La w se denominará doble uve y no doble v como la conocimos millones de latinoamericanos desde la educación primaria, casi desde la cuna.
El caso de la zeta con c es como si defendiéramos que México se escribiese con x y el gentilicio con j, para ser “buenos globalizadores”. O como dejar en la fatalidad del atraso tecnológico el uso de la n en lugar de ñ porque las computadoras no traían la letra debido a su fabricación en países de idioma inglés. O como si hubiéramos permitido eliminar las vocales acentuadas, como se perfilaba en los inicios del uso de la computadora. O permitido que nos eliminaran los signos ortográficos iniciales de admiración e interrogación: ¡ ¿
 Tildes proscritas
Una eliminación polémica es el uso de la tilde en la palabra solo, debido a que tiene dos acepciones y puede causar confusión: “estaré sólo esta Navidad” es diferente a “estaré solo esta Navidad”, y ejemplifican una ambigüedad de significado y confusión sobre lo que se quiere comunicar con precisión.
Según la nueva norma ortográfica estos, esos, esos, aquel, etc, ahora se escribirán sin acentos (tildes) en cualquiera de sus usos, bien sea demostrativo o pronominal. Ejemplos: “Ese carro me gusta” y “ese no me gusta”.
Por ese camino, abierto eliminando dos letras para simplicar de acuerdo a enfoques globalizadores, el nombre de México podría abocarse a la antigua escritura con jota debido a que fonéticamente la x suena como j, práctica que hasta la fecha aún se estila de modo horroroso en países de Sudamérica.
Con la eliminación de los acentos ortográficos, tildes, en palabras como truhan, guion, o fie, el criterio va en contravía del uso en Hispanoamérica, donde se pronuncian en dos sílabas esos vocablos. De tal manera, ahora el error ortográfico será colocar la tilde, un contrasentido, evidentemente.
 Eliminar la tilde odiosa de la o entre números es ratificar una práctica que alguien inventó para justificar la claridad en la escritura de cifras: 2 o 3 muy difícilmente se confundiría con 203 por los espacios; en determinado contexto, o según la fuente que se use, pues el cero tiene una forma diferente a la vocal o. Entonces nada nuevo: 2 ó 3 era ilegal además de feísimo.
 A causa de que la letra q es de presencia mínima en el idioma y representa el fonema /k/, palabras como quórum, Iraq o Qatar se escribirán con la letra k. El vocablo latino se escribirá cuórum, aunque dicen los académicos de la RAE que si se prefiere usar la q, esta no llevaría tilde por ser tratada un extranjerismo (¡). Craso lapsus: Como si el latín no fuera el origen y componente primordial del español.
Los cambios no tienen nada de nuevo y no se ajustan a la antigua máxima de la Real Academia de la Lengua: “limpia, brilla y da esplendor”. Además, el idioma es un ser vivo que nunca ha cambiado por decretos ni normativas. La práctica idiomática va adelante de la academia, que en general tan sólo registra e incorpora los cambios generados en el habla por diferentes causas y circunstancias culturales y de índole histórica, social, geográfica, etc.
¿Será que estamos de vuelta a las imposiciones autoritarias en el idioma, un factor cultural que por fortuna es de las expresiones sociales más democráticas, cuyos cambios los determinan las mayorías aunque a veces no les gusten a los académicos?
En 1997, el escritor Gabriel García Márquez propuso, en el célebre discurso “Botella al mar para el dios de las palabras”, una serie de jubilaciones de letras y usos, como algunos de los anunciados ahora por la RAE. En ese entonces Gabo causó polémica en el mundo académico y literario. Era una opinión futurista para el español por parte del Nobel de Literatura colombiano, que hoy parece cobrar plena vigencia y vuelve proféticas sus palabras para el idioma de 400 millones de personas, de los cuales 100 millones son mexicanos.

jueves, 8 de julio de 2010

Entrevista al escritor mexicano Agustín Ramos

Agustín Ramos es un escritor originario de Tulancingo, Hidalgo, con presencia en el ámbito literario desde hace tres décadas. Su derrotero es sólido en el campo de la novela mexicana, con hondas raíces en la historia y los conflictos de la sociedad. Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Es autor de las novelas Al cielo por asalto, La vida no vale nada, Como la vida misma, Tu eres Pedro, La visita (Un sueño de la razón), La noche, y Olvidar el futuro, la más reciente. Su estancia en Chetumal, la capital quintanarroense, para dictar varios cursos y talleres, nos permitió un diálogo sobre las coordenadas de su profesión y su visión de la literatura nacional y estatal, entre otros temas.

El faro: García Márquez pregona que la profesión de escritor es la más solitaria del mundo. Ser escritor es una profesión sui géneris, incomprendida, en apariencia inútil en este mundo de consumismo y banalidad. ¿Cómo percibe su profesión?

Agustín Ramos: Para mí, independientemente de lo variable del estado de ánimo que te hace percibir la cuestión de muy diferentes formas, siento la escritura como un trabajo de estrategia para que sobrevivamos, no sólo los escritores sino en general los seres humanos y el planeta। En pocas palabras, se trata de trabajar para que todo acto de creación artística y/o de conocimiento se establezca como un hecho social imprescindible; de otra manera seguiremos retrocediendo a la barbarie que se revela y se disimula a la vez en el consumismo y la banalidad.

El faro: Y cómo trabaja el novelista cotidianamente, en qué circunstancias, bajo qué condiciones.

AR: Pertenecer al Sistema Nacional de Creadores Artísticos es un privilegio que te permite trabajar de manera desahogada. La lap top, lo mismo. Ya traes todo un escritorio integrado a tu equipaje y puedes escribir hasta en el avión. Aunque la verdad yo prefiero estar en mi estudio y tener cerca mis libros, sentirme dueño de mi tiempo y de mis ocios. Por otra parte, trabajar sin becas, como lo hacen la mayoría de mis colegas, me parece una proeza: cuando veo que así lo he hecho la mayor parte de mi vida, me siento casi casi heroico. ¿Qué te puedo decir de las revistas independientes sino que son verdaderas locuras quijotescas?

El faro: De sus inicios a hoy, las herramientas para trascribir la palabra escrita y toda comunicación han sufrido un salto vertiginoso ¿Cuál es la relación de Agustín escritor con la tecnología, con las computadoras, con los procesadores de texto, con internet?

AR:
Mi relación es buena a secas. De mi parte, es respetuosa, hasta tímida. Esto de la timidez, por no decir temor, se debe a las perversiones comerciales que se mueven, esconden y manejan detrás de cada avance. No puedes hacerte de una lap sin que a diario, ¡a diario!, te estén ofreciendo ac-tualizarla (por supuesto, con un costo y un doble inconveniente: si rechazas los avances te arriesgas a despertarte un día completamente fuera de la jugada, y si los aceptas tu máquina se va haciendo cada vez más lenta y así te metes en la espiral del consumismo.

el faro:
Su ópera prima se desgaja de un hecho histórico de México, el movimiento estudiantil del 68 y sus consecuencias. ¿A tantos años de distancia, cómo ve hoy ese esfuerzo literario suyo por dar una palabra propia a esa experiencia?

AR:
Creo que para hablar de eso necesito referirme a la distancia porque es una cuestión de perspectiva. Cuando estaba escribiéndola era un ejercicio tan placentero como doloroso: un solo de oboe. Luego, me avergonzaban los resultados y estaba más de acuerdo con las críticas en contra que con las favorables (hubo muchísimas, de todos los sabores). Hoy la distancia me hace sentir, no sé, una especie de ternura por ese esfuerzo. Aún me sorprende que a la gente le guste, porque yo nunca terminé de sentirme a gusto con el resultado. Final-mente, la siento cada vez menos mía y más de los lectores que asombrosamente la siguen cultivando.

el faro: De la primera novela suya a la más reciente, Olvidar el futuro, ¿Hay un hilo conductor de su obra? O qué giros y rumbos debió tomar su trabajo literario con el paso de los años।

AR: Si algo me hace sentir autor de Al cielo por asalto es la pasión tal como la entiendo; es decir, como padecimiento del que no quiero ni puedo curarme y como fuerza vital que me pone en movimiento। Así que el hilo conductor sería esa pasión. En cuanto a lo que denominas giros o rumbos, lo reduciría a una sola palabra: experiencia. Seguiré queriendo decir lo mismo pero quiero decirlo mejor, hasta que consiga decirlo: aún me falta mucho y ganas no me faltan, pero cuando me vence el realismo siento que ya no encuentro fuerzas, ni en mí ni en el mundo. Es triste…

el faro: La literatura mexicana está integrada por círculos, a veces de poder, que muchas veces cierran el paso a noveles escritores, a nuevos esfuerzos, a dinámicas de creación. ¿Persisten esos guetos en el ámbito literario del país en pleno siglo XXI?

AR: Por supuesto। Más que nunca, y de manera más sutil, más taimada. La necesidad (a veces de logros y estatus que bien vistos no valen gran cosa) le resta escrúpulos al gremio. Pero lo peor no es eso -eso siempre ha existido-, lo peor es el triunfo del mercado. Y mira qué clase de triunfo: sobre las cenizas de un planeta y de la inmensa mayoría de sus habitantes.

el faro: Carlos Fuentes, Juan Rulfo, por mencionar dos apenas, son íconos de la literatura de la segunda mitad del siglo pasado। Después del impulso de los años 60 y 70, en los cuales se inserta el inicio de su obra al menos cronológicamente, ¿Cómo ve hoy la literatura nacional? ¿Hay un siglo XXI que dejó atrás al XX en materia de literatura? ¿Hay continuidad o hay rupturas de las nuevas generaciones?

AR: Paradójicamente la veo muy bien, más poderosa y eficaz que nunca. Ignoro si alguna vez la literatura de este país contó al mismo tiempo con tantos y tan variados buenos escritores. El problema es que no hay salidas, salvo para algunos que, o hemos tenido la suerte de aparecer apenas a tiempo para salvarnos del aplastamiento total u otros que han sabido recurrir a diferentes tácticas –como son los agrupamientos tipo crack, el atrincheramiento en la academia, la especialización en hacer relaciones públicas y en agenciarse premios, el paso de los humildes talleres literarios a los rimbombantes doctorados en creatividad literaria–; o bien quienes hacen esfuerzos verdaderamente heroicos por auto-publicarse.
Unos pocos, que se cuentan con los dedos de una mano, han podido combinar tres elementos indispensables: gran talento, gran carisma y buena fortuna, no necesariamente en ese orden.

el faro: Una reseña de Juan Domingo Arguelles, poeta chetumaleño, alude a la coincidencia del tema y personaje de su novela La noche, con el cuento “La feria” de Juan José Arreola y con una crónica de López Velarde sobre los poetastros que abundan, ¿abundaban?, en la provincia mexicana. La noche es de 2007. Sus páginas pasan en limpio la andadura vital de un personaje escritor, poeta, y la apabullante soledad vinculada al fracaso, a pesar de una fama tristemente ganada a punta de halagos poéticos al poder y premios literarios obtenidos por influencia. ¿Cuál es la motivación de esta novela satírica y trágica al mismo tiempo?

AR: La realidad lamentable que se vive en el lugar donde vivo। Pero las metrópolis tampoco se salvan de eso: digamos que lo que pretendí mostrar fue un microclima a través del cual se pudiera observar el estado del tiempo general. Y el pronóstico es tan catastrófico que te hace ver como deseable el cambio climático.

el faro: Es inevitable aludir a la UNAM, a la Facultad de Filosofía y Letras, en donde estudiaste hace años -y donde el entrevistador cursó mucho después la misma carrera: Lengua y Literatura Hispánicas-. ¿Cómo ves hoy el Alma Mater, qué contactos tienes con el ámbito universitario?

AR: Es un orgullo, que se agranda más en la comparación con la proliferación industrial de tecnológicos privados y con la perspectiva de los afanes privatizadores (cristalizados en los recortes presupues-tales y demás agresiones sistémicas y sistemáticas)। Mis contactos quisieran ser mejores, pero salvo casos raros como mi gran afecto por Hernán Lara Zavala, se reducen a lo meramente diplomático.

el faro: ¿Consideras que hay una obra mayor en la producción tuya publicada hasta ahora? ¿O es una tarea que le dejas a la crítica literaria y al futuro?

AR: Lo tengo que dejar a los lectores। Porque para mí la obra mayor es siempre en la que estoy trabajando. Es como en el caso de los enamoramientos…

el faro: Sabemos que tu estrecho vinculo con el estado de Quintana Roo, cultural y literario, que tus viajes para impartir talleres, seminarios, son frecuentes y que sin tomar agua de curvato ya pasas buen tiempo en estos lares. ¿Alcanzas a vislumbrar una veta literaria estatal?

AR: Vetas de oro. Ríos subterráneos. Venas transparentes. Veo mucho talento, muchísimo talento. Y no hablo de los poetas indiscutibles, como Juan Domingo y (Javier) España, por supuesto, o como el menor Aguilar (Luis Miguel) o el recién aparecido Wildernaín. Limitándome a los narradores te menciono, porque lo tengo a la mano, tan fresco de hace menos de 24 horas, el ejemplo del taller que concluimos: tu texto y el de Arturo, y lo que hicieron estas señoras preciosas, Nancy y Rosaura, y el texto de Toribio, todos dignos de cualquier buena antología. Pero además de ustedes están el propio Toribio Cruz, Raúl Arístides, Primitivo Alonso, Elvira Aguilar, don Javier Gómez Navarrete, algunos chavos de la UQRoo que seguramente no conoces (ahorita recuerdo a uno de nombre Márlom, asi con M y acento) y otros que yo no conozco. Y el caso de Bonampak, que es muchísimo más que literario, la promesa de que puede existir el futuro… Lo que me preocupa, o al menos esa es mi percepción, es la falta de lecturas en casi todos. ¿Sabes cuántos me han leído o se han leído entre ellos?